Ciudad de México.- La mayoría de senadores pertenecientes al partido Morena en el Senado de la República logró cumplir la petición del presidente, Andrés Manuel López Obrador, al aprobar la eliminación de los fideicomisos del Poder Judicial. Este movimiento generó intensas protestas por parte de los trabajadores, quienes desde tempranas horas se congregaron frente al Senado para expresar su rechazo a la desaparición de 13 fideicomisos que afectan a 55 mil trabajadores. A pesar de las advertencias de la oposición sobre la inconstitucionalidad de la reforma, la mayoría oficialista asestó un golpe al trasladar 15 mil millones de pesos de fondos al Gobierno Federal.
La votación en el Senado reflejó la división dentro de Morena, ya que algunos de sus miembros, incluida la exministra de la Corte Olga Sánchez Cordero, votaron en contra de la desaparición de los fideicomisos. Sánchez Cordero defendió la existencia de algunos instrumentos que, según ella, benefician a los trabajadores del Poder Judicial. La controvertida aprobación se caracterizó por un ambiente legislativo tenso, con la presentación de una moción suspensiva por parte de la senadora Xóchitl Gálvez, que fue negada por la mayoría oficialista, generando críticas y calificaciones de «chicanadas legislativas» por parte de la oposición.
La discusión en el Senado estuvo marcada por un desaseo legislativo, con la ausencia de algunos legisladores y la votación «sin quórum» para la incorporación de nuevos integrantes a comisiones. Además, la premura por desaparecer los fideicomisos llevó a una situación incómoda con la llegada del subsecretario de Ingresos de Hacienda, Gabriel Yorio, quien fue citado a una reunión que posteriormente se decidió posponer. La aprobación de la reforma, a pesar de las protestas y críticas, abre la puerta a posibles acciones legales por parte de los afectados y la oposición, quienes advierten sobre la inconstitucionalidad de la medida.







