Es inaudito e increíble que, a pesar de las pruebas de corrupción contra Alfredo Paredes, la sociedad monclovense no lo denuncie formalmente ante el Congreso del Estado, la Fiscalía Anticorrupción o la Unidad de Inteligencia Financiera.
El Mirón ve los contrastes; la exsecretaria del Ayuntamiento de Múzquiz, Mónica Escalera, presentó ante el Congreso la denuncia sobre el desvío de unos cien millones de pesos de la alcaldesa Tania Flores. Pidió una auditoría por delitos de corrupción y no por faltas administrativas.
¿Y en Monclova? Bien, gracias. Solo la protección o la complicidad puede justificar que nadie reactive las denuncias contra Alfredo Paredes, exalcalde del municipio.
Las pruebas muestran desvíos de hasta dos mil millones de pesos, y nadie en Monclova hace algo.
Pareciera que están inmersos en la crisis de AHMSA, o hasta del equipo de beisbol que no levanta; pareciera que están dormidos.
Pero el dormido eventualmente se despierta, y Alfredo Paredes, al llegar a la diputación local, será objeto de denuncias y manifestaciones por el descaro de corrupción, que fue suficiente para perder la diputación federal. Sí, llegará al Congreso, gracias a la imagen arrolladora del gobernador electo, Manolo Jiménez, pero eso no le garantiza que la investigación se olvide.
Por el contrario, para Alfredo Paredes, el “mataperros”, vienen tiempos difíciles en los que deberá pagar por los innumerables actos de corrupción, que finalmente significan el robo de dinero a los monclovenses, habitantes del municipio económicamente más golpeado por otra corrupción -la de Ancira contra AHMSA- y que le tienen cuentas pendientes a Paredes y su gavilla de corruptos.






