Washington.- En una demostración de alcance militar global, el Departamento de Guerra de Estados Unidos anunció este domingo 15 de febrero de 2026 la intercepción y abordaje del buque petrolero Veronica III. La operación, realizada en aguas del océano Índico, es parte de la ofensiva de la administración de Donald Trump para asfixiar las operaciones de crudo vinculadas a los gobiernos de Venezuela y Cuba.
De acuerdo con la información revelada por el Pentágono, el Veronica III —un buque de bandera panameña— intentó evadir la «cuarentena» marítima impuesta por Washington desde diciembre de 2025 bajo la denominada Operation Lanza del Sur.
Las fuerzas estadounidenses rastrearon al tanquero desde su salida en la región del Caribe, atravesando el Atlántico hasta llegar al área de responsabilidad del Comando Indo-Pacífico (Indopacom). Para intentar escabullirse, el buque habría falseado sus coordenadas GPS para fingir que se encontraba en las costas de Nigeria y cambió su nombre operativo a ‘DS Vector’.
“Lo seguimos desde el Caribe hasta el océano Índico, acortamos la distancia y lo neutralizamos. Ninguna otra nación tiene el alcance, la resistencia ni la voluntad para hacer algo así”, presumió el Pentágono en un mensaje acompañado por videos del abordaje.
El Veronica III es el segundo buque de alto perfil interceptado en el Índico en menos de una semana, tras la captura del Aquila II el pasado 9 de febrero. Según reportes de The New York Times, al menos 16 tanqueros están bajo la mira de Estados Unidos por intentar eludir el bloqueo.
Objetivos de la Operación Lanza del Sur:
- Bloqueo Energético: Impedir que el petróleo venezolano llegue a Cuba y otros aliados sin autorización de Washington.
- Corte de Ingresos: Desarticular las redes de financiamiento vinculadas a Rusia e Irán.
- Presión Arancelaria: Trump ha condicionado el comercio con otras naciones a cambio de que no transporten crudo para el gobierno cubano, medida que está estrangulando la economía de la isla.
«Las aguas internacionales no son un santuario»
El tono del mensaje emitido por las Fuerzas Armadas estadounidenses marca una postura agresiva sobre la soberanía en alta mar. El Departamento de Guerra advirtió que no permitirá «libertad de movimiento» a los actores que Washington considera ilícitos o a sus testaferros.
“Por tierra, mar o aire, te encontraremos y haremos justicia”, sentenció el comunicado oficial, subrayando que la vigilancia estadounidense no reconoce límites geográficos cuando se trata de hacer cumplir las sanciones presidenciales.







