El Pase Turístico para visitar Nuevo León nació muerto.

El propio gobernador Samuel García lo sabía, pero ¿qué se puede esperar de un joven novato, con ideas absurdas y un Gobierno rebasado por la dinámica natural de Nuevo León?

No solo iba contra el libre tránsito que marca la Constitución de nuestro país, sino que ese Pase Turístico permitiría que los visitantes se convirtieran en rehenes de los policías y tránsitos que harían su agosto con las extorsiones y la corrupción.

Samuel sabía que el Congreso estatal rechazaría también su absurda iniciativa.

El gobernador Manolo Jiménez declaró que, de inicio, pensó que era una broma o una noticia falsa.

Sin embargo, el Gobierno estatal dijo que a partir del 21 de octubre entraría en vigor y finalmente abortó el famoso Pase Turístico.

Samuel, que impulsa a su esposa Mariana para que busque la gubernatura y le tape la corrupción para que no termine en la cárcel, se aventó otro episodio en el que sí, se habla de él, pero mal.

Quizá se va con la máxima de que: “No importa lo que hablen, pero que hablen de ti, es bueno”.

Nada más falso aplicado en la política.

Cometer errores es restar votos y Samuelito ya lo debe haber presupuestado, al momento en que su esposa Mariana perdió la alcaldía de Monterrey.

Pero tal parece que no aprende y su apuesta sigue hacia las mentiras y el mal gobierno.

Vienen tiempos difíciles para Samuelito, porque todo indica que el próximo gobernador será Adrián de la Garza, alcalde de Monterrey, como candidato de la alianza PRI-PAN.