¿Usted cree que López Obrador no sabía de la corrupción en la compra de medicamentos?
Si no lo sabía, es que el expresidente andaba en todo, menos en el combate a la corrupción.
Si lo sabía, es cómplice del pretendido fraude en Birmex, donde cuatro exfuncionarios fueron dados de baja, pero deben ir a la cárcel.
Resulta que el ahora exdirector, Iván de Jesús Olmos, cercano a AMLO, entregó contratos directos, sin licitación, a farmacéuticas amigas por un monto de 13 mil millones de pesos.
Iván de Jesús y tres funcionarios más, de seguro habrá otros, fueron dados de baja, y el nuevo director Carlos Ulloa afirmó que la presidenta Sheinbaum exigió que se investigue y se castigue a los corruptos que hacían negocio con la compra de medicamentos y de equipo de salud.
Al mismo tiempo, la Secretaría de Salud informó a las demás farmacéuticas que sí cumplieron los requisitos, pero fueron quemados con la licitación directa, que las compras seguirán para reducir el grave déficit de medicinas en clínicas y hospitales.
El expresidente López Obrador no solo mintió con la promesa de convertir el sector salud con la calidad que se ofrece en Dinamarca, sino que encubrió graves casos de corrupción.
Otro más es Segalmex, donde se robaron 15 mil millones de pesos, destinados a la compra de alimentos básicos como maíz, frijol, arroz y leche, para destinarlo en el combate a la pobreza.
Ahora, el caso Birmex debe terminar con los corruptos en la cárcel y el regreso de los 13 mil millones de pesos que se esfumaron.
Se trata de otra de las herencias de corrupción y de impunidad que arrastra el actual Gobierno de la presidenta Sheinbaum del expresidente López Obrador, quien mintió y encubrió la corrupción.






