Saltillo.- Sí, es Chuy de León, el burro. Ya pasó a la historia como el peor dirigente del PAN que ha tenido Coahuila y no aprende, como el burro hablando de orejas.

En lugar de tener dignidad y renunciar, por haber perdido dos elecciones y ganarse el repudio de los verdaderos panistas, el burro perdedor cada que puede, comete más errores.

Sin aportar ideas, ni con la mínima prudencia política que demanda la seriedad en el combate al covid que ha caracterizado al gobernador Miguel Riquelme se le ocurre cuestionar lo incuestionable: las aportaciones de recursos del estado, ante los constantes recursos federales para combatir la pandemia.

Chuy, el burro de León, vive en otro estado que no es Coahuila. Como dirigente del PAN debería estar informado sobre los más de mil millones de pesos que ha invertido el gobierno de Coahuila para fortalecer el sector salud en pruebas covid, medicinas, infraestructura hospitalaria, mientras la federación le recorta recursos.

Pero Chuy se va a la fácil y deja en evidencia su torpeza personal y profesional en un tema en el que debería apoyar, porque la emergencia sanitaria no ve colores partidista y también contagia y ha matado a militantes de su partido político .

El burro de León debería renunciar al PAN por dignidad y regresarse a la notaría pública que recibió, ahí si, sin protestar, del sexenio priista anterior.