El saldo del covid en materia de salud es descomunal por el número de muertos, pero también lo será en los sectores productivos. El rezago educativo aún no lo medimos en términos de producción, pero será también descomunal.
Los estudiantes de hoy, la gran mayoria, no serán los profesionistas que la sociedad requiere. En profesiones vitales como la medicina, la producción de alimentos, las ingenierías, la agricultura, entre otros, los conocimientos y las habilidades dejarán mucho que desear.
Y desde hoy lo podemos medir con un sistema educativo inician, donde no hay reprobados.
Peor aún en los niveles de preparatoria un profesional donde, el covid, obligó a las clases por computadora.
Bajo ese sistema donde no se puede valorar bien los conocimientos de un estudiante y las formas de enseñar de las y los maestros.
Todo queda en el aire , sin mediciones que nos garantice que quien recibe el título de médico, pueda ejercer con sentido humano y con los conocimientos suficientes para salvar vidas.
Y en cada profesión habrá profesionistas sin profesión de excelencia. Aunque hay excepciones, gracias y gracias, se da por una realidad que los profesionistas de las generaciones consideradas antiguas, pasarán más tiempo valorados por sus habilidades y conocimientos en proceso de actualización.
La crisis en los sectores productivos ya no tiene marcha atrás y las cribas naturales en las carreras profesionales tampoco existen. Cualquiera tendrá título, que peligroso .
De frente
Pepe Mena






