Ciudad de México.- Joseph Blatter, ex presidente de la FIFA, volvió a colocarse en el centro de la discusión al expresar cuestionamientos sobre la organización del Mundial de 2026, que se realizará de forma conjunta en México, Estados Unidos y Canadá. Sus señalamientos se enfocan en el nuevo formato del torneo y en los retos operativos que implicará un evento de mayor escala y con sedes distribuidas en tres países.
Entre los principales puntos señalados se encuentra la ampliación del certamen a 48 selecciones, un cambio que, desde su perspectiva, podría incidir en el nivel competitivo del torneo. También advirtió que la distribución geográfica de la sede podría generar dificultades en logística, traslados y planeación, además de afectar la experiencia integral de futbolistas y aficionados, al fragmentar el desarrollo del evento.
Las observaciones del ex dirigente reavivan el debate sobre la evolución del fútbol internacional y las reformas estructurales impulsadas en los últimos años por el máximo organismo rector. Mientras la FIFA mantiene su postura de que el Mundial de 2026 marcará una etapa histórica, con 48 equipos, 104 partidos y el regreso de México como sede por tercera ocasión, las críticas reflejan la persistente discusión sobre el equilibrio entre crecimiento, organización y esencia deportiva del torneo.







