México.- La celebración del Día de la Virgen de Guadalupe, que conmemora la aparición de la Virgen María al indígena Juan Diego en 1531, volvió a transformar las calles y espacios públicos de México este 12 de diciembre.

Desde días antes de la fecha oficial, muchas familias comenzaron a preparar altares en sus hogares y a organizar rezos comunitarios, pidiendo por la salud, el bienestar y los proyectos personales. Entre ofrendas de flores, veladoras y cantos como La Guadalupana y Las Mañanitas, la devoción también se hace presente con aromas y sabores tradicionales, incluyendo tamales, atole, champurrado, y otros platillos típicos de estas celebraciones.

La Basílica de Guadalupe, en la alcaldía Gustavo A. Madero de la Ciudad de México, se convirtió una vez más en el corazón de las peregrinaciones. Según estimaciones oficiales, más de 13 millones de personas arribaron al santuario, muchas de ellas tras recorridos que duraron días y cargando imágenes decoradas con luces y flores como muestra de su entrega y fe.

Para muchos, esta conmemoración, más que un acto religioso, es una expresión cultural que une generaciones y regiones alrededor de una figura que ha trascendido y se ha arraigado en la identidad colectiva mexicana.