Semana muy comprometida para la economía de los Estados Unidos y de México, nuestro vecino del norte a través de su Reserva Federal tomo la decisión de aumentar en 75 puntos base su tasa de referencia, algo no visto los últimos 28 años.
Esto después de registrar niveles inflacionarios de 8.6 % no vistos en 40 años, algunos han dicho que es un medida tardía pero el objetivo de la unión americana es llegar nuevamente a una inflación del 2%, sin embargo para el 2023 se estima sea de un 4.3%.
Ahora la preocupación oficial para México se basa en un reducción de expectativas de crecimiento y una inflación constante a la alza. Todo indica que el Banco de México se inclinará a un incremento mediático de tasa de referencia en 75 puntos base en la decisión que se publicará este 23 de junio, por lo que la tasa llegaría a 7.75%.
Los Estados Unidos bajaron su expectativa de crecimiento para este 2022 de 2.7% a 1.7 %, lo cual hace suponer que si para México la expectativa rondaba el 1.7 % podemos hablar de que prácticamente abra que bajarla casi a 0%.
Organismos como el Instituto Mexicano de Ejecutivos en Finanzas en su más reciente Encuesta de Expectativas Económicas maneja un pronóstico de inflación al cierre del año de 6.8%, una tasa de política monetaria de 8.75% y un tipo de cambio de 21.00 pesos por dólar, sin embargo el remedio de subir tasa de interés para mitigar la inflación parece no terminar de convencer a los actores oficiales y empresarios pues pega en la inversión productiva, encarece el crédito y la generación de empleo.
Los fabricantes y proveedores mexicanos de bienes de consumo básico generalizado han externado que aún y con el famoso PACIC (Paquete Contra la Inflación y la Carestía) van por más aumentos de precios o inclusive por ofertar presentaciones de menos gramaje o mililitros para mantener un precio competitivo.
La apuesta del gobierno federal por seguir subsidiando la gasolina ha permitido que no se dispare una inflación más agresiva, sin embargo también hay que señalar que la mayor parte de nuestra inflación es importada por los innumerables alimentos, insumos o partes de armadoras que giran en nuestra economía y vienen de Estados Unidos.






