México.- La participación y la inversión de las petroleras privadas en México están disminuyendo progresivamente, ya que estas empresas están evaluando su permanencia debido a la escasez de nuevas oportunidades y, sobre todo, a la incertidumbre y desconfianza que ha caracterizado toda la administración.
Merlín Cochran, director general de la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (Amexhi), explicó en una entrevista que muchos de los contratos otorgados en rondas de licitación están llegando a su fin en términos de exploración. Por lo tanto, las empresas están evaluando la rentabilidad de los bloques que les fueron asignados.
Aunque algunas empresas ya están produciendo y otras están desarrollando proyectos con potencial comercial, otras consideran que los recursos descubiertos no son suficientes o rentables, lo que las lleva a renunciar anticipadamente a los bloques en su totalidad.
Cochran subrayó que la falta de nuevas oportunidades llevará a las empresas a retirarse del país y dirigirse a otras naciones donde se les ofrezcan facilidades de inversión.
Insistió en la necesidad de que México sea competitivo frente a las ofertas que el mundo presenta en materia petrolera. Afirmó que la creencia de que las compañías llegarán cuando el país lo desee no corresponde a la realidad.
Te puede interesar: Empresario en Puebla termina con su vida tras una deuda millonaria
El futuro de la industria petrolera mexicana, según Cochran, radica en el desarrollo de los recursos no convencionales, como el fracking, ya que los recursos convencionales están empezando a agotarse. Estos recursos representan el 53% de los recursos prospectivos del país.
Cochran advirtió que prohibir de manera definitiva el desarrollo y explotación de los recursos no convencionales sería limitar el potencial de México en este sector. Consideró que esta industria podría aprovecharse mediante la adopción de las mejores prácticas internacionales.






