Veremos la reacción de los mercados financieros, pero el cambio de secretario de Hacienda refleja la sacudida de la presidenta Claudia Sheinbaum de funcionarios ligados a Andrés Manuel López Obrador.
Trascendió que el ahora exsecretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, no estaba en sintonía con Luz Elena González, secretaria de Economía y del grupo directo de la presidenta Sheinbaum.
Por el contrario, el recién nombrado titular de Hacienda, Edgar Amador, nacido en Monclova, tiene línea directa con Luz Elena González y sí es del equipo importante de nuestra presidenta.
Previo al cambio, la secretaria de Economía cabildeó con representantes del sector empresarial para evitar la especulación financiera con el nuevo titular de Hacienda.
La presidente Sheinbaum toma decisiones importantes para sortear la herencia negra de López
Obrador, como la corrupción, la creciente inseguridad y la incertidumbre financiera, hoy maximizada por los amagos arancelarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Otro paso importante sería la entrada de los narcopolíticos, los gobernadores ligados a la delincuencia organizada de Sinaloa, Guerrero, Tabasco, Tamaulipas, Michoacán, entre otros.
Adivinó usted, todos gobernadores morenistas que impuso Andrés Manuel López Obrador.
En poco, muy poco tiempo, ha salido la evaluación social sobre los estragos a la ciudadanía por parte del expresidente, que inventó la política de los abrazos y los no balazos para proteger a los delincuentes.
El motivo principal de la descobijada que usó Donald Trump para sus presiones comerciales.
El cambio en Hacienda es otra señal del Gobierno de la presidenta Sheinbaum de sacudirse el pasado.






