Washington.- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que la renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) es un asunto de alta relevancia para sus socios comerciales del norte y del sur, pero carece de importancia estratégica para los intereses económicos de la Unión Americana.
Al ser cuestionado de forma directa por la cadena televisiva Fox News sobre si su administración avanzaría en la actualización del acuerdo trilateral, el mandatario estadounidense se mostró displicente. «No me importa. Es decir, la verdad es que no quiero hacerlo. Prefiero ser independiente. La cuestión es esta: México y Canadá nos necesitan. Nosotros no los necesitamos a ellos. El acuerdo es importante para ellos. Para nosotros no lo es», sentenció el jefe de la Casa Blanca.
Las aseveraciones de Trump contrastan con la postura oficial del Gobierno de México. Apenas unas horas antes, el secretario de Economía mexicano, Marcelo Ebrard Casaubón, insistió ante los medios de comunicación en que la nación latinoamericana mantiene una “posición preferencial” frente a los mercados globales, sustentada en que el 85 por ciento de las exportaciones mexicanas ingresan a territorio estadounidense libres de aranceles gracias al estricto cumplimiento de las reglas de origen vigentes en el tratado.
Las declaraciones de Donald Trump reintroducen una dosis de incertidumbre en el entorno empresarial de la región de América del Norte, caracterizada por cadenas de suministro altamente integradas. La retórica orientada hacia el aislacionismo comercial y la autosuficiencia económica es vista por analistas como una estrategia de presión de Washington para forzar concesiones por parte de Ottawa y la Ciudad de México.
Hasta el momento, las cancillerías de México y Canadá no han emitido comunicados de prensa conjuntos ni han modificado las agendas de trabajo de sus respectivos equipos negociadores, manteniendo el curso formal de las consultas técnicas de cara a la revisión programada del pacto comercial.







