Se llama Mario Cepeda Villarreal, es hijo del dizque líder Mario Cepeda y, junto con su hermana Xóchitl, están en capilla.

El papá y su hermana por golpear a una mujer en pleno evento público, y él por el resultado de una auditoría en el Simas rural de Torreón.

Salieron bailando 270 millones de pesos en adeudos a la Comisión Federal de Electricidad y a proveedores.

Desastre de administración la de Mario Cepeda Villarreal, que lo tendría que llevar a la cárcel, sin tocar baranda.

Imagine la corrupción en el Simas rural de Torreón que la Comisión Federal y los proveedores son los que piden llamar a cuentas al gerente.

¿Los pagos del servicio de agua de los usuarios donde quedaron?

Pues de seguro en las cuentas de la familia de los Cepeda.

Por años habían utilizado la impunidad para hacer negocio del servicio público, pero les llegó su hora.

Hoy enfrentan diversos procesos y todos muy complejos. Mario, el padre, y Xóchitl, por violencia de género, y Mario Cepeda Villarreal bajo la mira de una auditoría.

Nadie, nadie en Torreón se atraviesa por ellos y hasta hay festejo entre mucha gente agraviada por la familia Cepeda.

Son 270 millones de pesos como faltante del resultado de la auditoría; muchísimo dinero desaparecido.

Estaremos atentos para ver el resultado del escándalo de los Cepeda, impunes por naturaleza y hoy en la cuerda floja.