Brasil.- Brasil amaneció este viernes de luto por la muerte del astro que le dio reconocimiento internacional y sello propio a su futbol: Pelé, fallecido la víspera tras batallar contra el cáncer.
El gigante latinoamericano vive tres días de duelo decretados por el gobierno saliente de Jair Bolsonaro por el deceso del que muchos consideran el mejor jugador de la historia.
O rei murió a los 82 años en el hospital Albert Einstein de Sao Paulo rodeado de sus familiares, que le acompañaron en los últimos días a medida que su estado de salud se iba agravando.
El velorio público y el funeral reservado a la familia tendrán lugar entre lunes y martes en Santos, ciudad cerca de Sao Paulo, donde brilló como jugador.
«Ve con Dios, padre mío”, escribió el exportero Edinho, uno de sus siete hijos, en Instagram, la red social predilecta de la familia que fue dando noticias de los últimos días del legendario exdelantero.
Único futbolista en ganar tres mundiales (1958, 1962, 1970), Pelé fue internado un mes antes de morir para reevaluar el tratamiento contra un cáncer de colon que le fue detectado en septiembre de 2021.
Pero su condición fue empeorando con el pasar de los días, coincidiendo con el final de Qatar 2022, que Pelé todavía tuvo tiempo de seguir para animar a la Canarinha, hasta su eliminación en cuartos.
«Vine a rendir mi homenaje, mi adiós. La verdad, el Rey nunca murió”, dijo Thiago Lopes, un productor audiovisual de 30 años, a las afueras del centro médico que atendió a exjugador.







