Las películas biográficas poco a poco han ganado terreno dentro del cine. Desde la historia de grandes cantantes, marcas de comida o ropa o la historia de éxito de algún personaje afamado, este tipo de cine se ha colocado como un enorme favorito. Tan solo este año House Of Gucci, Spencer y Rey Richard han tratado de ser fieles a las historias reales que cuentan, dotándolas de una perspectiva que el espectador desconoce y destapando ciertos capítulos de la historia que tal vez no conocíamos.
Por lo general las cintas de este estilo cuentas historias de gente famosa, ya sea por algún talento, por crear una marca o por hacer algo extraordinario, pero siempre se centrar en una figura que sorprende. Cuando comenzaron los rumores de una película contando la historia de Serena y Venus Williams todos pensamos que se centraría en los grandes logros de ambas hermanas, pero la propuesta que vimos desde el tráiler fue distinta, volteando los ojos a la vida del padre de ambas ¿Cómo haría la cinta para interesarnos en una historia que tal vez ni siquiera nos interesa?
Es por eso que Rey Richard es una de las cintas más esperadas de la temporada. De la mano de Reinaldo Marcus Green, y teniendo como protagonista a Will Smith, la historia nos relata una parte de la vida del padre de las hermanas Williams, contándonos sus altibajos, sacrificios y penurias por las que tuvieron que pasar hasta lograr ser reconocidas como las mejores tenistas del mundo, pero todo visto desde la perspectiva del padre.
Marcus Green no es un director extremadamente reconocido, con apenas tres largometrajes en su carrera ha logrado mostrar una cierta inclinación a contar historias con temas raciales, pero no necesariamente como lo haría el espectacular Spike Lee, aunque sí con algunas similitudes.
Marcus, además de buscar hacerse un lugar en el mundo del celuloide, trata de plasmar un sello propio, que lamentablemente termina desdibujado al no atreverse a salir completamente del cuadro, sin arriesgar demasiado y cumpliendo cabalmente la fórmula americana de hacer cine y contar una historia.
Ahora bien, la cinta logra de manera extraordinaria interesarnos en la historia que cuenta el padre de las William, de una u otra forma el espectador se coloca en los pies del padre que busca encarecidamente luchar contra viento y marea por darles un mejor futuro a sus hijas, y no solo eso, busca convertirlas en las mejores tenistas del mundo.
El argumento, bastante bien aderezado con bastante drama, nos muestra que el ascenso de las hermanas hasta llegar a ser campeonas mundiales comenzó desde muy abajo, escalando poco a poco y cayendo más de una vez. El guion es bastante lineal y nada rebuscado, las situaciones son claras y obedece a una lógica de causa-efecto lógico. Si entrenas, ganas. Si trabajas, llegas.
La fotografía es limpia y no busca sorprender al espectador. La ambientación respeta de manera sorprendente la época que trata de replicar. Las secuencias de juego y entrenamiento son llevadas con una maestría que nos sumerge al campo de juego. Si sumamos la musicalización y la mezcla de audio tenemos un combo perfecto que no suelta al espectador durante los momentos clave, creando momentos de tensión y distensión muy bien logrados.
Las actuaciones son exquisitas. La calidad de actor que representa Will Smith llena la pantalla en todo momento con carisma y sinceridad. Las actuaciones de Sniyya Sideney y Demi Songleton como Serena y Venus no son para menos, en todo momento en nítido y transparente que están metidas completamente en su papel. En ningún momento de la cinta se siente un hueco o se cae. Desde el primer acto nos vemos reflejadas en la mayoría de las situaciones por las que pasan nuestros protagonistas.
Parece que todo es perfecto en la cinta, pero llegamos al problema. La cinta se empeña en demasiadas ocasiones en repetirle al espectador que el trabajo duro y el sacrificio son la clave para el éxito. No me mal entiendan, el sacrificio y el trabajo duro son completamente necesarios, sobre todo si estás en situaciones adversas en las que todo está en tu contra, más aún cuando eres parte de una minoría ignorada. El problema es que la cinta se olvida de ser sincera para solo ser inspiradora, y lo logra, pero en lo personal me dejó un sabor de boca agridulce.
Tampoco se trata de contar historias de rechazo y pérdida, estoy seguro que las hermanas Williams tuvieron que trabajar arduamente por lograr llegar hasta donde están. No debió ser fácil crecer en un barrio peligroso y vivir con miedo, pero la película trata de sobre poner de laguna manera que el trabajo duro es la salida, cuando la movilidad y la escalabilidad social no funciona así necesariamente.
La cinta no es mala ni por asomo. Es inspiradora, está muy bien hecha y muy seguramente sea un buen retrato de la historia que trata de contar. Tal vez la crítica no vaya exactamente de la mano en contra de la película, va más en contra de las historias que nos contamos y las cosas que consumimos, aunada a la delgada línea que puede ser algo inspirador y hablar de la meritocracia.
Seamos justos, si te gustan las películas como En Búsqueda de la Felicidad, esta cinta es para ti y la amarás, tal vez hasta te inspire para buscar ser y hacer las cosas que aún no te atreves. Si no amas este tipo de cine, pero te gusta el mundo de los deportes, muy seguramente también te encantará. Y si eres amante del cine le encontrarás similitudes con muchas cintas que van en el mismo tono, pero jamás pensarás que es mala.
Calificación: 8.2






