Austria.- Lando Norris y el equipo McLaren dominaron por completo el Gran Premio de Austria, logrando un fin de semana perfecto. Tras su decepción en Canadá, Norris se redimió con una impresionante pole position y su tercera victoria de la temporada. Su compañero de equipo, Oscar Piastri, completó el doblete de McLaren al asegurar el segundo lugar, mientras que Charles Leclerc, de Ferrari, se quedó con el tercer puesto del podio.

La suerte no acompañó a los pilotos de casa, ya que el neerlandés y campeón del mundo, Max Verstappen, abandonó la carrera en la primera vuelta. Por su parte, Yuki Tsunoda, el otro piloto de Red Bull, terminó en la última posición.

Una Carrera Llena de Incidentes y Abandonos
El drama comenzó antes de la largada, cuando el Williams de Carlos Sainz no pudo arrancar en la vuelta de formación y, poco después, su auto se incendió, convirtiéndose en el primer abandono del día.

Apenas iniciada la carrera, en una largada que parecía limpia, el joven piloto Kimi Antonelli olvidó frenar en la primera curva, bloqueó los neumáticos y colisionó con el Red Bull de Verstappen, dejando a ambos fuera de la competencia desde los primeros metros.

Para la vuelta 10, los McLaren ya habían establecido una ventaja de casi cinco segundos. En una intensa batalla interna, Piastri superó a Norris con el DRS, pero el británico reaccionó de inmediato y recuperó el liderato, sin soltarlo el resto de la carrera.

La mala racha de los abandonos continuó en la vuelta 17, cuando Alex Albon también se retiró, sellando otro fin de semana para el olvido para el equipo Williams. Más adelante, en el giro 31, Tsunoda tuvo un contacto con el argentino Franco Colapinto, quien logró controlar su auto en un espectacular trompo de 360 grados y se mantuvo en la pista, aunque el piloto de Red Bull tuvo que entrar a boxes para cambiar su alerón delantero y recibió una penalización de 10 segundos.

Casi al final, Piastri estuvo a punto de ser contactado por Colapinto mientras intentaba pasar a los autos rezagados, lo que obligó al australiano a salirse de la pista para evitar una colisión que habría arruinado el histórico doblete de McLaren.