Monterrey.- Lo que debió ser una fiesta total por la obtención del último boleto al torneo internacional terminó en un incidente policial. Elementos de seguridad del Estadio Monterrey retiraron y pusieron bajo custodia a un aficionado de la Selección de Irak minutos después de finalizar el encuentro decisivo que le otorgó el pase al conjunto asiático.

El inmueble, conocido popularmente como el «Gigante de Acero», fue testigo de cómo la euforia del seguidor iraquí rebasó los protocolos establecidos por la administración del estadio y las autoridades municipales.

De acuerdo con los reportes preliminares, el incidente ocurrió justo cuando la selección de Irak celebraba en la cancha su clasificación. El aficionado, cuya identidad no ha sido revelada, fue interceptado por el cuerpo de seguridad privada y posteriormente entregado a la policía local mientras intentaba realizar acciones no permitidas en las tribunas o el área perimetral del campo.

Irak: El último invitado
A pesar del incidente en la tribuna, la nota deportiva del día sigue siendo la victoria de la escuadra iraquí. En un partido de alta tensión celebrado en suelo regiomontano, Irak logró imponerse para sellar su nombre como el último clasificado oficial para la justa mundialista, desatando la locura entre los pocos pero ruidosos seguidores que se dieron cita en Monterrey.