México.- Andrés Manuel López Obrador ha rechazado la propuesta de que los ex presidentes sean designados senadores honorarios por mandato de ley, es decir, sin ser elegidos en las urnas.
«Permíteme expresarlo de manera sencilla: no, no me involucro en eso. Como he afirmado antes, soy un hombre de palabra. Me quedan solo un año y diez días en mi mandato, después entregaré la banda presidencial y me retiraré. No aceptaré ningún cargo, ya sea a nivel nacional o internacional», declaró el Presidente.
Reiteró que, una vez que concluya su sexenio, no participará en ningún evento, ni académico ni político. Además, se abstendrá de emitir opiniones sobre asuntos políticos.
«No mantendré comunicación a través de redes sociales; cerraré completamente mi cuenta de Twitter y mi perfil de Facebook. No recibiré a nadie que desee discutir asuntos políticos. Incluso se lo he comunicado a mis hijos; cuando me visiten en Palenque, la política será un tema prohibido».
El Presidente anunció que dedicará su tiempo a escribir y publicar un libro sobre el pensamiento conservador en México, tres o cuatro años después de entregar el gobierno. Este proyecto requerirá una exhaustiva investigación que abarcará fuentes históricas, desde los textos mayas del Chilam Balam hasta las inscripciones glíficas, así como la recopilación de la experiencia oral. Su objetivo es profundizar en el conocimiento del México auténtico, que a su parecer no ha sido suficientemente estudiado.
Asimismo, mencionó que su último libro sobre temas políticos estará terminado en diciembre de este año y posiblemente será publicado en marzo.
«No participaré en ningún aspecto político, incluyendo la cuestión del Senado ni en ninguna otra misión. El relevo generacional ya está en marcha, y estoy contento por ello, ya que habrá continuidad con un cambio generacional. Además, como lo señalan mis adversarios, con algo de razón, ya estoy envejeciendo».
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López Obrador recordó que al ex presidente Adolfo Ruiz Cortines lo llamaban «El viejito» porque asumió el cargo a los 62 años.
«Resulta que yo tengo más edad que él. Llegué a la presidencia a los 65 o 66 años. Pronto cumpliré 70, lo que me convierte en el presidente de mayor edad en la historia de México. Si me comparo con otros líderes mundiales, soy joven. Los presidentes de China, Rusia, India, Brasil y Estados Unidos son mayores que yo. Pero, con todo respeto, estoy cerrando este ciclo», concluyó.







