Se llamaba Julio Almazán, líder del comercio organizado en Nuevo Laredo, murió asesinado por quienes han obligado al cierre de todas las tiendas y gasolinerías de los Oxxo .
En Tamaulipas, con Gobierno morenista federal, hay unos cuatro mil 500 homicidios.
Fíjese nada más, en Nuevo Laredo, Tamaulipas, todas las tiendas Oxxo y las gasolinerías del grupo Femsa están cerradas.
La leyenda dice: “No hay condiciones de trabajo”, como qué es lo mismo, nos extorsionan y ya estamos hartos y cansados.
Que difícil enfrentar ese escenario delictivo que afecta el libre tránsito y el comercio organizado.
En varias ocasiones, el grupo regiomontano Femsa (dueño de las gasolineras y tiendas Oxxo) ha pedido el apoyo del Gobierno del estado de Tamaulipas.
La respuesta no existe y la decisión del cierre sigue y seguirá, hasta que haya orden social, paz y tranquilidad.
En contraste, el gobernador Manolo Jiménez, un día sí y el otro también, mantiene e innova en la estrategia de seguridad que ha dado tan buenos resultados que Coahuila es el estado más seguro del país, según la encuesta del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).
Acaba de supervisar el arco de seguridad, casi a la entrada de ramos Arizpe viniendo de Monterrey. Anuncia la construcción de más cuarteles militares ubicados estratégicamente, para mantener a Coahuila blindado.
Al mismo tiempo, convocó a los gobernadores de Nuevo León y de Tamaulipas a establecer un blindaje entre las tres entidades, en bien de sus ciudadanos.
Y es que cuando no hay voluntad política, las estrategias sobran y las recomendaciones no se atienden.
Gracias a la seguridad, los rubros social y económico se desarrollan de manera armónica, como debe suceder, y no en un estado de alarma que lesiona fuentes de empleo y a la economía doméstica, como sucede con el cierre de 176 tiendas Oxxo y gasolinerías.






