Ciudad de México.- El 15 de abril de 2023, un bombardeo ruso en un edificio residencial en la ciudad de Sloviansk, al este de Ucrania, resultó en la muerte de 11 personas, incluyendo un niño de dos años, y 21 heridos. Las autoridades ucranianas acusan a Rusia de llevar a cabo el ataque, que también causó daños en cinco edificios, una escuela y un edificio administrativo. La fiscalía de Donetsk anunció el inicio de una investigación y el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, condenó el ataque.

El grupo paramilitar Wagner, apoyado por artillería del ejército y paracaidistas, se encuentra en la primera línea de la batalla. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, instó a Estados Unidos a dejar de incentivar la guerra y comenzar a hablar de paz. Mientras tanto, el presidente ruso, Vladimir Putin, firmó una nueva ley el viernes que facilita la movilización de los jóvenes rusos en el ejército. Esta ley permite la movilización de reservistas por vía electrónica y permite que la policía persiga a los «refractarios», aquellos que se nieguen a recibir la citación. Los rusos que no se presenten a la oficina de reclutamiento también se verán privados de trabajar como empresarios o independientes, recibir préstamos o disponer de vivienda o coche. Estas medidas también afectan a los rusos que han huido del país.

El bombardeo de Sloviansk se produce mientras las tropas rusas avanzan en la periferia norte y sur de Bajmut, en el este de Ucrania, epicentro de la batalla más larga desde el inicio de la invasión rusa. Según el Ministerio de Defensa ruso, las tropas ucranianas están «retrocediendo y destruyendo deliberadamente las infraestructuras y los edificios residenciales de la ciudad para frenar el avance» de las fuerzas rusas. A pesar de la promesa de Ucrania de seguir defendiendo Bajmut, fuentes ucranianas cercanas a la ciudad han admitido que las fuerzas de Kiev se encuentran en una posición difícil.