México.- En un esfuerzo diplomático de última hora y bajo la sombra de una nueva escalada militar, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, se reúne este domingo con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en su residencia de Florida. El encuentro, programado para las 13:00 locales (18:00 GMT), tiene como eje central una ambiciosa propuesta de paz de 20 puntos que busca poner fin a un conflicto que ya se extiende por casi cuatro años.
La cita en Mar-a-Lago se produce en un momento de extrema vulnerabilidad para Kiev, tras un masivo ataque ruso con 500 drones y 40 misiles que golpeó la capital ucraniana el viernes, dejando un saldo de dos muertos y miles de personas sin servicios básicos en pleno invierno.
El plan sobre la mesa: Concesiones y zonas de amortiguamiento
El nuevo plan, negociado intensamente entre Washington y Kiev en las últimas semanas, plantea un cese al fuego a lo largo de las actuales líneas del frente. Según trascendió, el documento incluye:
- Zonas desmilitarizadas: La creación de áreas de amortiguamiento para separar a ambos ejércitos.
- Concesiones territoriales: Por primera vez, Kiev reconoce explícitamente la posibilidad de ceder terrenos, aunque se niega rotundamente a abandonar el 20% de la región de Donetsk que aún controla, un punto que choca frontalmente con las exigencias de Vladímir Putin.
- Garantías de seguridad: Zelenski ha subrayado que cualquier tregua debe ir acompañada de protecciones sólidas para evitar que Rusia reinicie la agresión en el futuro.
«Zelenski no tiene nada hasta que yo lo apruebe», advirtió Trump en una reciente entrevista, dejando claro que, aunque se presenta como el «presidente de la paz», mantendrá su estilo de negociación de «máxima presión».
Apoyo europeo y rechazo de Moscú
Antes de aterrizar en Florida, Zelenski hizo escala en Halifax, Canadá, donde recibió el respaldo unánime de los líderes europeos en una teleconferencia organizada por el canciller alemán Friedrich Merz. Tanto la UE como el primer ministro canadiense, Mark Carney —quien anunció una nueva ayuda de 1,820 millones de dólares para reconstrucción—, confirmaron que su apoyo a Ucrania no flaqueará.
Por su parte, el Kremlin ha calificado estos esfuerzos diplomáticos como un intento de «torpedear» negociaciones previas. El canciller ruso, Serguéi Lavrov, acusó este domingo a la Unión Europea de ser el «principal obstáculo para la paz» y de prepararse para una guerra abierta contra Rusia.







