Ciudad de México.- La adquisición fraudulenta del complejo industrial Agronitrogenados por parte del ex director de Pemex, Emilio Lozoya, ha dejado un rastro de devastación en el patrimonio nacional, alcanzando la alarmante cifra de 760 millones de dólares. En enero de 2014, Pemex desembolsó 275 millones de dólares por esta infraestructura que llevaba inoperativa desde 1999, pero lo peor estaba por venir. El sobreprecio pagado por Lozoya ascendía a 216 millones de dólares, lo que significa que compró algo valorado en apenas 58 millones. Posteriormente, Pemex siguió gastando en la rehabilitación de esta adquisición ilegal.

La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) hizo hincapié en que, durante esta transacción turbia, Lozoya recibió sobornos por parte del vendedor, representado por Alonso Ancira de Altos Hornos de México. A través de intrincadas operaciones internacionales de lavado de dinero, el ex director de Pemex recibió al menos 8.4 millones de dólares como «mordida». No obstante, una luz de esperanza brilla en medio de este escándalo, ya que el gobierno de México ha logrado recuperar 104 millones de dólares como reparación del daño por parte de Ancira. Aún queda pendiente la entrega de los 112 millones restantes a Pemex antes del 1 de diciembre de 2023.

La compra fraudulenta de Agronitrogenados, con su sobreprecio exorbitante y las operaciones de lavado de dinero que la acompañaron, ha sido una afrenta al patrimonio del país por parte de Emilio Lozoya. El daño causado asciende a una impresionante suma de 760 millones de dólares, un golpe doloroso para México. La infraestructura adquirida ilícitamente por Pemex en 2014, y que llevaba décadas inoperativa, fue adquirida por 275 millones de dólares, cuando en realidad su verdadero valor no superaba los 58 millones. A esto se suma que Pemex continuó gastando en su rehabilitación, profundizando aún más el daño.