Rusia.- Las fuerzas ucranianas lanzaron un ataque contra el oleoducto Koltsevoy, un conducto de 400 kilómetros que suministra combustible al ejército ruso desde refinerías en Ryazan, Nizhny Novgorod y Moscú. La operación, realizada el viernes por la noche cerca del distrito de Ramensky, destruyó las tres líneas del oleoducto, afectando la logística militar rusa y su capacidad de transporte de gasolina, diésel y combustible para aviones. La agencia de inteligencia militar ucraniana HUR calificó la acción como un golpe significativo a las operaciones de Rusia.
Mientras tanto, los combates se intensifican en el este de Ucrania. El Ministerio de Defensa de Rusia aseguró haber neutralizado un grupo de fuerzas especiales ucranianas en Pokrovsk, ciudad clave de la región de Donetsk, donde ambos bandos reportan avances distintos. Las tropas rusas buscan controlar toda la región industrial de Donbás, mientras que Ucrania mantiene posiciones estratégicas en la zona. Las tensiones aumentan con la concentración de aproximadamente 170,000 efectivos rusos en el área.
En paralelo, los ataques nocturnos rusos han provocado víctimas civiles y daños a infraestructura en Ucrania. En Mykolaiv, un misil balístico mató a una persona y dejó 15 heridos, incluyendo un niño. En Poltava, un ataque provocó un incendio en una planta de gas, mientras que en Chernígov resultó herida una mujer de 66 años tras un impacto en una empresa agrícola. La fuerza aérea ucraniana reportó la noche del sábado la interceptación de la mayoría de los 223 drones enviados por Rusia, aunque 17 lograron alcanzar distintos objetivos en siete regiones del país.







