Estados Unidos.- En un giro de 180 grados que ha dado un respiro de alivio a los mercados globales, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes 23 de marzo la suspensión de los ataques militares programados contra la infraestructura energética de Irán. La decisión surge tras el vencimiento del ultimátum original y el reporte de avances significativos en el diálogo bilateral.

A través de su plataforma Truth Social, el mandatario informó que las hostilidades quedan en pausa debido a una serie de reuniones que calificó como «profundas y detalladas», marcando un cambio radical en la retórica bélica del fin de semana.

Una pausa de cinco días para la paz
El presidente instruyó formalmente al Departamento de Guerra para posponer cualquier acción ofensiva contra las centrales eléctricas y puntos estratégicos de Irán por un periodo inicial de cinco días. Este plazo busca permitir que las delegaciones de ambos países alcancen una resolución total a las tensiones en el Medio Oriente.

«Me complace informar que Estados Unidos e Irán han mantenido, durante los últimos dos días, conversaciones muy positivas y productivas sobre la resolución total de nuestras hostilidades», declaró Trump en su comunicado digital.

Apenas 48 horas antes, el panorama era sombrío: Washington amenazaba con dejar a Teherán en la oscuridad total, mientras el régimen de Mojtaba Jamenei advertía con el cierre definitivo del Estrecho de Ormuz y ataques a desalinizadoras.

Sin embargo, el tono de las negociaciones actuales parece haber desactivado, momentáneamente, el «botón rojo». Según la Casa Blanca, las conversaciones continuarán a lo largo de esta semana con el objetivo de desmantelar no solo el conflicto inmediato por el paso marítimo, sino las fricciones estructurales entre ambas naciones.