Estados Unidos.- La crisis en Oriente Medio se intensificó este lunes luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que cualquier ataque iraní contra militares estadounidenses tendrá una respuesta inmediata y contundente. El mandatario reafirmó además su respaldo al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en un contexto marcado por el incremento de los bombardeos sobre territorio iraní y el aumento de las tensiones diplomáticas en la región. La Casa Blanca informó que Trump viajará a Delaware para recibir los cuerpos de soldados estadounidenses fallecidos en ataques atribuidos a Irán en Jordania e Irak.

En paralelo, Trump rechazó la posibilidad de que Netanyahu sea detenido durante una eventual visita a Estados Unidos, pese a la orden de arresto emitida en 2024 por la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra relacionados con la ofensiva en Gaza. El presidente estadounidense aseguró que el líder israelí no será arrestado mientras permanezca en territorio estadounidense, al considerar que enfrenta a la República Islámica de Irán. Por su parte, el gobierno israelí volvió a cuestionar la jurisdicción de la CPI sobre Israel y Estados Unidos.

Del lado iraní, el presidente Masud Pezeshkian afirmó que su país enfrenta una «guerra a gran escala» contra Washington tras la expansión de los ataques estadounidenses. Teherán denunció bombardeos sobre zonas cercanas a instalaciones estratégicas y reportó víctimas mortales, mientras acusó a Estados Unidos de atacar infraestructura civil. El conflicto también se extendió a otros países de la región con nuevos ataques en el Golfo Pérsico y renovó la preocupación internacional por la seguridad del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio mundial de petróleo, cuyo riesgo mantiene bajo presión a los mercados energéticos.