Estados Unidos.- El orden geopolítico occidental enfrenta una crisis sin precedentes. La Casa Blanca confirmó este martes que el presidente Donald Trump está discutiendo diversas estrategias, incluida la acción militar, para tomar el control de Groenlandia. El anuncio ha provocado una respuesta incendiaria de Dinamarca, que advierte que cualquier intento de anexión forzosa significaría el colapso inmediato de la OTAN.

La ambición de Trump sobre el territorio ártico, rico en minerales estratégicos, se ha intensificado notablemente tras el éxito de la operación militar que capturó al líder venezolano Nicolás Maduro el pasado fin de semana, lo que parece haber reforzado la confianza de la administración en el uso de la fuerza para alcanzar objetivos de política exterior.

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, fue tajante al señalar que la adquisición de la isla es fundamental para disuadir la influencia de Rusia y China en el Ártico.

«El presidente y su equipo están discutiendo una gama de opciones… y, por supuesto, el uso del ejército estadounidense siempre es una opción a disposición del comandante en jefe», declaró Leavitt a la agencia AFP.

Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha intentado matizar la postura ante legisladores, señalando que la opción preferida sigue siendo la compra del territorio, restando importancia a la inminencia de una invasión, aunque sin descartar ningún escenario.

La respuesta desde Europa ha sido de absoluta unidad frente a la amenaza. El gobierno danés recordó que Groenlandia es un territorio autónomo bajo soberanía danesa y que cualquier agresión activaría el Artículo 5 de la alianza atlántica, que obliga a los miembros a defender a un aliado atacado.

  • Lars Lokke Rasmussen (Canciller Danés): Ha solicitado reuniones urgentes para «aclarar malentendidos».
  • Jens-Frederik Nielsen (Primer Ministro de Groenlandia): Sentenció que la isla no está en venta y que la soberanía reside exclusivamente en sus 57,000 habitantes.

Respuesta Europea: Los líderes de Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Polonia y España emitieron una declaración conjunta defendiendo la «inviolabilidad de las fronteras» ante las pretensiones de Washington.

A pesar de la retórica de la Casa Blanca, la idea parece carecer de apoyo tanto en el territorio afectado como en el propio Estados Unidos

  • En Groenlandia: Christian Keldsen, de la Asociación Empresarial de Groenlandia, calificó la postura de Trump como «inaceptable en el mundo civilizado».
  • En EE. UU.: Según una encuesta citada por The Guardian, solo el 7% de los estadounidenses apoyaría una toma militar de la isla.

Actualmente, Estados Unidos ya cuenta con una presencia estratégica en la zona mediante la Base Espacial Pituffik, donde operan 150 militares. No obstante, Dinamarca ha blindado su seguridad en el último año con una inversión de 14,000 millones de dólares, preparándose para un escenario de confrontación que, hasta hace poco, parecía impensable.