Estados Unidos.- Abigael González Valencia, alias «El Cuini», considerado el cerebro financiero del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y líder de la célula criminal «Los Cuinis», hizo su primera aparición formal ante la justicia estadounidense. La audiencia, de apenas quince minutos, marcó el inicio de su proceso legal en la corte federal de Washington, D.C., diez años después de su captura en México.
La fiscal Andrea Goldbarg reveló que la primera producción de evidencia en contra del capo incluye al menos 76 mil documentos, principalmente relacionados con intercepciones de comunicaciones. González Valencia, quien vestía un traje naranja de presidiario y lucía esposas en manos y pies, ingresó a la sala del tribunal de forma inusual por la puerta principal, debido a una falla en los elevadores del área de celdas.
«El Cuini» está acusado de tres cargos: crimen organizado, tráfico de cocaína y metanfetamina, y uso de armas de fuego. La acusación forma parte de la misma causa penal que pesa sobre su cuñado, Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», líder del CJNG. Según las autoridades estadounidenses, González Valencia financió la expansión del cártel a través de un complejo esquema de tráfico de drogas que generó ganancias millonarias.
Su caso está en manos de la jueza Beryl A. Howell, quien también presidió el juicio contra Rubén Oseguera González, «El Menchito», hijo de «El Mencho» y sobrino de «El Cuini». La evidencia del caso de «El Menchito», incluyendo conversaciones de Blackberry donde ambos capos y su familiar hablaban de logística y deudas de cargamentos de droga, se utilizará en contra de González Valencia.
«El Cuini» fue detenido en 2015 en Puerto Vallarta, Jalisco. Durante una década, combatió su extradición con diversas vías legales, incluyendo un amparo que impugnaba el principio de no ser juzgado dos veces por el mismo delito. Finalmente, fue entregado a las autoridades estadounidenses el pasado 12 de agosto, en un grupo de prisioneros extraditados por el gobierno mexicano.
El proceso legal continuará con una audiencia programada para el próximo 24 de octubre. La fiscalía solicitará que el caso sea designado como «complejo», lo que permitiría más tiempo para la preparación de evidencia y abre la puerta a un posible acuerdo para evitar un juicio.







