Rusia.- En medio de los esfuerzos diplomáticos para avanzar hacia una salida negociada al conflicto entre Rusia y Ucrania, un nuevo episodio incrementó la tensión entre ambas partes. El gobierno ruso difundió la versión de un presunto intento de ataque contra una residencia vinculada al presidente Vladimir Putin en el norte del país, situación que, de acuerdo con Moscú, podría impactar el curso de las conversaciones en marcha. La acusación fue rechazada de inmediato por Ucrania, mientras Estados Unidos expresó preocupación por cualquier hecho que complique el escenario de diálogo.
Autoridades rusas señalaron que durante la noche del lunes se habría registrado un ataque con drones de largo alcance en la región de Nóvgorod, el cual fue neutralizado por los sistemas de defensa aérea sin que se reportaran víctimas ni daños materiales. El señalamiento fue acompañado por advertencias sobre posibles medidas de respuesta, al considerar el incidente como una provocación que busca alterar el proceso de negociación y elevar la confrontación.
Desde Kiev, el gobierno ucraniano desestimó la versión rusa y la calificó como una maniobra para debilitar los avances diplomáticos recientes, en los que se reporta un alto nivel de consenso preliminar. En este contexto, Washington reiteró su postura de rechazo a cualquier acción que pueda escalar el conflicto, mientras la Casa Blanca confirmó nuevos contactos entre los presidentes de Estados Unidos y Rusia, enfocados en mantener abiertas las vías de comunicación sobre la situación en Ucrania.







