Saltillo.- A seis días del hallazgo de cinco cuerpos sin cremar en propiedades de la funeraria Villanueva Fernández, nada se sabe de Rebeca Castillo Salas, quien tenía en comodato dos crematorios, uno en Saltillo y otro más en Ramos Arizpe, donde se dieron precisamente estos hechos.
Rebeca Castillo Salas, fue por 10 años, y hasta el pasado mes de febrero, la asistente y mano derecha de Luis Benjamín Villanueva Fernández, fundador y propietario de Villanueva Fernández.
Tras su muerte, Castillo Salas, recibió en comodato la agencia de inhumación, así como los hornos crematorios, inventario, flota de vehículos e insumos y junto a su familia continuó con los trabajos.

Ya como encargado, el hijo de Luis Benjamín Villanueva, comenzó a detectar una serie de anomalías, cometidas presuntamente por Rebeca Castillo Salas, así como por sus hijos Alan Eduardo López Castillo, quien se desempeñaba como cremador y su hija, Victoria López Castillo, quien fungía como recepcionista.
No fue hasta hace unos días que la familia de Luis Benjamín Villanueva realizó una auditoria, derivado de una fusión con Funerarias Rodríguez, lo que los llevó a la revisión de las instalaciones donde se dio el macabro hallazgo.
Mientras que el misterio rodea aún este caso, el paradero de Rebeca Castillo Salas, así como de su familia se desconoce, siendo el sábado 29 de octubre el último día que el ahora propietario supo de ella.








