México.- Durante su conferencia matutina de este jueves 28 de mayo de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo validó la preocupación legislativa sobre la soberanía electoral, afirmando que existe un riesgo real de intervención extranjera en los comicios del país.
Sus declaraciones se dan apenas horas después de que la Cámara de Diputados aprobara elevar a rango constitucional la injerencia extranjera como causal de nulidad de elecciones, una medida que la mandataria calificó como necesaria para frenar «ofensivas desde fuera».
El riesgo del financiamiento externo
Al ser cuestionada sobre la viabilidad de esta reforma, Sheinbaum recordó que en el pasado se ha documentado la entrada de recursos económicos externos para favorecer a ciertos candidatos, lo que justifica, a su juicio, un blindaje constitucional más severo.
“Sí, sí puede haber un riesgo de una intervención extranjera en las elecciones en México… Con esta ofensiva que estamos viendo desde fuera, es importante que quede muy claro que en México decidimos los mexicanos”, sentenció la presidenta.
Contra la subjetividad: El reto de la ley secundaria
La mandataria reconoció que uno de los puntos más críticos de la reforma es la dificultad técnica para probar dicha injerencia. Por ello, instó al Congreso a realizar una discusión profunda en la legislación secundaria para evitar que la nulidad se base en criterios subjetivos.
El desafío: Definir con precisión las características y pruebas necesarias para demostrar que una intervención externa influyó realmente en el resultado.
Transparencia: Sheinbaum enfatizó que la ley debe ser «muy clara» para que el mecanismo no sea utilizado de manera arbitraria.
Réplica a la oposición
Ante los señalamientos de líderes opositores que acusan a Morena de crear una herramienta para perpetuarse en el poder o invalidar triunfos ajenos, la presidenta fue tajante:
- Rechazo a críticas: Calificó como «falso» que la reforma busque garantizar el poder para su partido.
- Unidad nacional: Argumentó que votar en contra de esta medida es, implícitamente, estar a favor de que actores externos influyan en el destino político de la nación.
- Consenso: «Todos los mexicanos deberíamos estar de acuerdo con eso: que no haya injerencia extranjera en las elecciones», puntualizó.







