México.- Tras los hechos recientes ocurridos en Venezuela, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reiteró su rechazo a cualquier forma de intervención extranjera y subrayó que cada nación tiene el derecho inalienable de decidir su modelo político, económico y social sin presiones externas.
Durante un posicionamiento al inicio de su conferencia matutina, la Mandataria sostuvo que la soberanía y la autodeterminación de los pueblos no son negociables, sino principios fundamentales del derecho internacional que deben respetarse sin excepción. Advirtió que la acción unilateral y la invasión no pueden ser la base de las relaciones internacionales en el siglo XXI, al señalar que este tipo de medidas no conducen ni a la paz ni al desarrollo.
“Cada nación tiene el derecho inalienable de decidir su modelo político, económico y social, sin presiones externas”, afirmó.
Sheinbaum recordó que la postura de México frente a cualquier forma de intervención es firme, clara e histórica, sustentada tanto en la Constitución mexicana como en la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional. En ese contexto, condenó la intervención directa de Estados Unidos en Venezuela, la cual derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, así como en la pérdida de vidas humanas.
La Presidenta subrayó que la historia de América Latina demuestra que la intervención extranjera nunca ha traído democracia, bienestar ni estabilidad duradera. “Solo los pueblos pueden construir su propio futuro, decidir su camino, ejercer soberanía sobre sus recursos naturales y definir libremente su forma de gobierno”, señaló.
Como alternativa, Sheinbaum planteó una visión para el continente americano basada en la cooperación y no en la intervención. Entre los ejes de esta propuesta destacó el respeto pleno a la soberanía; la inversión productiva orientada al desarrollo de infraestructura, energía, transporte, educación, ciencia y tecnología; así como una integración económica regional sustentada en cadenas productivas compartidas y comercio justo.
Asimismo, colocó el bienestar social como el eje central del desarrollo, al advertir que el crecimiento económico que no reduce la pobreza ni las desigualdades no puede considerarse verdadero progreso.
“México sostiene con convicción que América no pertenece a una doctrina ni a una potencia; el continente americano pertenece a los pueblos de cada uno de los países”, enfatizó.
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Finalmente, la Mandataria llamó a mantener un diálogo permanente entre iguales y aseguró que, en materia de combate al narcotráfico y la delincuencia organizada, México mantiene con Estados Unidos una relación basada en cuatro principios: respeto a la soberanía y a la integridad territorial; responsabilidad compartida y diferenciada; respeto y confianza mutua; y cooperación sin subordinación.
En ese marco, reiteró que México coopera incluso por razones humanitarias para evitar que el fentanilo y otras drogas lleguen a la población, particularmente a las y los jóvenes, tanto en Estados Unidos como en México y en cualquier parte del mundo.







