México.- La búsqueda de Gaby “N”, la conductora acusada de arrollar y arrastrar por dos kilómetros a un motociclista en Iztapalapa, ha tomado un giro internacional. Según reportes del periodista Carlos Jiménez, ante la orden de aprehensión y la presión social, no solo la sospechosa permanece prófuga, sino que su círculo familiar más cercano ha abandonado México para evitar a la justicia.
El caso, que inicialmente se investigó como un accidente, ha sido reclasificado por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) como homicidio calificado, un delito que podría alcanzar una pena de hasta 50 años de prisión.
Crónica de una tragedia y una huida
Los hechos ocurrieron la noche del 3 de enero de 2026 en el cruce de Periférico Oriente y Eje 6 Sur. Roberto Hernández, un repartidor de 52 años, fue embestido por un Honda City azul. Lejos de detenerse, la conductora continuó la marcha con Roberto atrapado bajo el chasis.
La víctima fue arrastrada cerca de dos kilómetros. Su cuerpo se liberó solo cuando el vehículo pasó por un tope en la colonia Constitución de 1917.
El 5 de enero, el automóvil fue hallado sin placas en Nezahualcóyotl, con daños en la fascia y rastros del siniestro.
Testigos aseguran que Gaby “N”, una enfermera con maestría en administración de hospitales, llegó a su domicilio visiblemente alterada tras el crimen, tomó documentos personales y huyó tras pedir a sus familiares que la encubrieran.
Desbandada familiar: De la CDMX a Estados Unidos
La investigación ha revelado que la red de apoyo de la presunta homicida se ha desarticulado para evadir los operativos de vigilancia en al menos cinco domicilios.
Se reporta que el hermano de Gaby “N” habría cruzado a Estados Unidos, mientras que su pareja sentimental (también enfermero) y su hija han abandonado sus residencias sin dejar rastro. Incluso una prima, quien ya había sido interrogada, dejó su domicilio en días recientes.







