Saltillo.- El rostro afligido de Jesús se vio reflejado, este viernes Santo, en quienes viven diariamente su propio Viacrucis.
Afuera de donde es su refugio por algunos días, decenas de migrantes recordaron la pasión y muerte de Jesucristo, un hombre que, siendo inocente, sufrió al ser juzgado injustamente.
Fue en las vías del tren, aledañas a la Casa del Migrante de Saltillo, donde dio inicio el Viacrucis y se hizo una remembranza de la vida de Jesús y su caminar, el cual no está alejado de lo que hoy viven quienes dejan su hogar en busca del llamado sueño americano.

En cada una de las estaciones, el obispo emérito de Saltillo, Raúl Vera, pidió por aquellos migrantes que se han quedado en el camino.
De igual forma se recordó a los migrantes que recientemente fallecieron en la estación migratoria de Ciudad Juárez.
Migrantes portaron banderas de Honduras y México, además de cruces con los nombres de aquellos familiares, amigos y compañeros que se quedaron en el camino.








