Moscú.- El Gobierno de Rusia anunció este lunes que se encuentra en «contactos intensos» con las autoridades cubanas para evitar el colapso del transporte aéreo en la isla. El pronunciamiento del Kremlin ocurre horas después de que La Habana emitiera una alerta crítica (NOTAM) informando que el país se ha quedado sin combustible para aviones debido al endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos.

Una situación «realmente crítica»
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó el estado de la isla como una emergencia humanitaria y logística provocada por las políticas de la administración de Donald Trump.

“Mantenemos contactos intensos con los amigos cubanos. Estas medidas sofocantes por parte de Estados Unidos generan grandes dificultades. Estamos estudiando vías para solucionar estos problemas, o al menos, paliarlos”, declaró Peskov durante su rueda de prensa diaria.

El impacto: Un mes sin queroseno
Las autoridades cubanas emitieron un aviso oficial a pilotos y controladores especificando que el déficit de queroseno afecta a todos los aeropuertos internacionales de la isla. La medida tiene una validez inicial de un mes, del 10 de febrero al 11 de marzo, lo que pone en jaque la conectividad del país con el exterior.

El detonante de esta crisis fue la orden presidencial firmada por Donald Trump el pasado 29 de enero, la cual amenaza con aranceles severos a cualquier país que suministre petróleo a Cuba, bajo el argumento de que la isla representa un «peligro de seguridad nacional» para EE. UU.

El turismo en la cuerda floja
El anuncio golpea directamente al sector turístico, el motor económico de la isla que ya sufría los rezagos de la pandemia y la escasez de suministros. Actualmente, se estima que hay cerca de 4,000 turistas rusos en territorio cubano. Aunque la Unión de la Industria Turística Rusa afirma que los vuelos operan con normalidad por ahora, el riesgo de que las aeronaves no puedan repostar para el viaje de regreso es inminente.

Dependencia energética al límite
Cuba enfrenta un escenario de vulnerabilidad extrema:

  • Producción propia: Solo cubre un tercio de sus necesidades.
  • Importaciones: Depende históricamente de Venezuela (30% en 2025), México y Rusia.
  • El factor Trump: Las nuevas sanciones buscan cortar estas líneas de suministro mediante la presión arancelaria a los aliados de la isla.

Mientras Moscú busca soluciones diplomáticas y técnicas para enviar hidrocarburos sin activar las sanciones de Washington, el sector servicios en Cuba queda varado en una incertidumbre que podría profundizar aún más la crisis económica que azota al país caribeño.