La joven Erika Mendoza rompió el silencio y decidió denunciar el acoso que sufrió por parte de su entrenador en la Escuela Municipal de Boxeo en Ramos Arizpe.

En redes sociales compartió una fotografía de la denuncia que presentó contra Rudy Pérez, con quien entrenó cerca de un año y medio cuando la joven tenía 16 años. 

Mendoza afirmó que en diversas ocasiones el hombre dio señas de buscar otras intenciones con ella, las cuales ignoró por seguir concentrada en su disciplina. 

 

“Ese amor (por el boxeo) no me hacía darme cuenta de las señales que él me daba de tener otra intención conmigo, yo siempre traté a Rudy como mi coach, y como mi amigo, porque pensé que el me veía de la misma manera”, expresó en una publicación de Facebook. 

Relató que en ocasiones Rudy le llegó a preguntar si ella saldría con hombres mayores y que no era el único caso, que otros asistentes del gimnasio la llegaron a incomodar. 

“Incluso teniendo esposa o novia me tiraban los perros”, explicó en su publicación. 

Comentó que siguió ignorando las señales que daba Rudy, hasta que un día antes de su cumpleaños, durante un entrenamiento él se acercó y le pidió un beso. Erika se negó, se despidió y se marchó del lugar.

 

Incluso comentó en una conversación con otra compañera del gimnasio, escuchó que Rudy llegó a pedir fotografías íntimas a una joven que también entrenaba en la escuela de boxeo.  

Después de mucho reflexionar, Erika decidió presentar ante la Fiscalía del Estado una denuncia en contra del entrenador. 

“Teniendo 16 años me pasó esto. Hice una demanda, por acoso, y la misma persona que me atendió al hacer la demanda me dijo que no pasaría mucho, ya que » el tiene influencias, está bien posicionado», relató.

La joven también compartió una serie de capturas de pantalla de conversaciones con Rudy, en  las que él le hacía la propuesta de un beso. Esas mismas imágenes las compartió con la esposa del señalado. 

En otra conversación muestra como otro compañero del gimnasio asegura que él tomó el celular para jugarle una broma, aunque Erika afirma que lo hace sólo para encubrir a Rudy. 
La publicación causó revuelo en redes sociales y generó un debate sobre las situaciones por las que pasan muchas mujeres durante sus entrenamientos en gimnasios.