México.- Lo que comenzó como un video curioso grabado desde la plancha del Zócalo capitalino ha escalado hasta convertirse en un debate nacional sobre la rendición de cuentas. Tras la viralización de una mujer recostada en una de las ventanas de Palacio Nacional, el escrutinio digital se ha volcado hacia la identidad y las percepciones económicas de la presunta protagonista.
Aunque la Presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el hecho existió y que hubo una sanción interna, el vacío de información oficial sobre la identidad ha sido llenado por investigaciones de internautas en portales de transparencia.
El sueldo que encendió las redes
A través de la plataforma Nómina Transparente, usuarios de redes sociales han vinculado el incidente con una funcionaria de alto nivel. Según los datos difundidos —que coinciden con registros públicos pero carecen de confirmación institucional directa en este caso específico—, la señalada es Florencia Melany Franco Fernández.
Detalles del cargo y percepción económica:
- Dependencia: Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
- Puesto: Directora General eventual.
- Sueldo Bruto Mensual: 150 mil 822 pesos.
- Sueldo Neto Estimado: 104 mil 821 pesos.
Esta cifra ha generado indignación entre los usuarios, quienes cuestionan que una servidora pública con una remuneración de ese nivel utilice un edificio histórico y de poder para actividades de esparcimiento personal durante horas laborales.
La postura oficial: Sanción sin nombre
En su conferencia de prensa matutina, la presidenta Sheinbaum abordó el tema de manera breve pero contundente. Confirmó que la persona fue identificada por el personal de seguridad y administración de Palacio Nacional.
«Se tomó una medida administrativa, una sanción», declaró la mandataria, sin revelar el nombre de la empleada ni el área específica a la que pertenece, apelando a la secrecía de los procesos internos de control.
Esta respuesta, sin embargo, no fue suficiente para detener la especulación digital, donde la brecha entre la información oficial y los datos de libre acceso en portales de transparencia ha creado un clima de incertidumbre y exigencia ciudadana.







