Estados Unidos.- El domingo, senadores demócratas y republicanos presentaron un proyecto de ley que contempla la creación de una «autoridad especial» para detener el flujo de personas en la frontera sur de Estados Unidos. Según la propuesta, si el promedio diario de migrantes alcanza los 4 mil en una semana, se activaría esta autoridad, siendo obligatoria si supera los 5 mil al día durante siete jornadas o 8 mil 500 en un solo día.
Sin embargo, cifras recientes de la Patrulla Fronteriza revelan un escenario preocupante. En enero, se detuvieron 413 mil 304 personas, un promedio de 13 mil 332 cada día. De implementarse la medida, los migrantes en busca de asilo deberán permanecer en la frontera mexicana hasta que se reanude su proceso, que quedaría suspendido hasta nueva orden.
La iniciativa ha generado preocupación entre directores de albergues para migrantes, quienes confirman que la mayoría de los llegados recientemente son mexicanos. Según José María Chema García Lara, del albergue Juventud 2000, más del 80% de las personas que albergan son mexicanas, provenientes principalmente de Michoacán, Guerrero y Chiapas.
Por otro lado, la propuesta ha encontrado oposición entre los republicanos. Mike Johnson, presidente de la Cámara de Representantes, reprobó el proyecto de ley bipartidista de 118 mil millones de dólares, alegando que no resolverá la «catástrofe fronteriza» y podría incentivar una mayor inmigración ilegal. Esta discrepancia refleja la complejidad política que rodea la cuestión migratoria en Estados Unidos.







