Saltillo, Coah.- Ante la imposición de aranceles por parte del Gobierno de los Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo puntualizó que México no busca una confrontación, sino que parte de la colaboración y del trabajo conjunto, por lo que reiteró al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la propuesta de establecer una mesa de trabajo entre ambos países en materia de seguridad y de salud pública, pero siempre con respeto a la soberanía nacional.
“México no quiere confrontación, partimos de la colaboración entre países vecinos, México no solo no quiere que el fentanilo no llegue a Estados Unidos, sino que no queremos que llegue a ninguna parte. Por ello, si Estados Unidos quiere combatir a los grupos delictivos y quiere que lo hagamos conjuntamente, debemos trabajar de forma integral, pero siempre bajo principios. Los principios de responsabilidad compartida, de confianza mutua, de colaboración y, sobre todo, respeto a la soberanía. La soberanía no es negociable. Coordinación sí, subordinación no”, manifestó.
Desde Palacio Nacional, la jefa del ejecutivo federal rechazó categóricamente la calumnia hecha por La Casa Blanca de que el Gobierno de México tiene alianzas con organizaciones criminales, así como cualquier intención injerencista en territorio nacional.
“Rechazamos categóricamente la calumnia que hace La Casa Blanca al Gobierno de México, de tener alianzas con organizaciones criminales, así como cualquier intención injerencista en nuestro territorio. La soberanía no se negocia. Si en algún lugar existe tal alianza, es en las armerías de los Estados Unidos, que venden armas de alto poder, sí de alto poder, que son de uso exclusivo del ejército de ellos, a estos grupos criminales. Esto lo demostró el propio Departamento de Justicia de Estados Unidos el 8 de enero de este año”, detalló.
En su mensaje, invitó al gobierno de Estados Unidos a focalizar sus esfuerzos e inteligencia en el combate a la venta de estupefacientes en las calles de sus principales ciudades y agregó que la epidemia de opioides sintéticos en Estados Unidos tuvo su origen en la prescripción indiscriminada de medicamentos de este tipo cuya venta continúa autorizada en las farmacias estadounidenses.







