Sinaloa.- Una red delictiva encabezada por Iván y Ovidio Guzmán López, conocidos como “Los Chapitos”, operaba un esquema de tráfico ilegal de armamento y explosivos desde Estados Unidos hacia México, con fines de fabricación y distribución de armas dentro del país. Las investigaciones de la Fiscalía General de la República detallan que, tras ingresar los materiales por la frontera, eran desarmados y copiados en talleres clandestinos para abastecer al Cártel de Sinaloa, organización criminal a la que pertenecen ambos hermanos.

La Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada identificó que desde 2018 el grupo era liderado por Martín León Romero, quien coordinaba la adquisición de armas, explosivos y cartuchos en Tucson, Arizona, con el apoyo de ciudadanos estadounidenses. Estos insumos eran trasladados a Nogales, Sonora, donde se reempacaban y transportaban hacia Culiacán, Sinaloa. El flujo de armamento incluía granadas calibre 44 milímetros y lanzagranadas M203, y se comprobó el aseguramiento de 97 mil cartuchos y 19 armas de fuego en el vecino país.

La operación criminal también involucró a personas encargadas de reclutar intermediarios para realizar compras en línea y recibir los pedidos en sus domicilios estadounidenses. En noviembre de 2019, una denuncia presentada por autoridades de Estados Unidos permitió abrir una investigación en México que derivó en 13 órdenes de aprehensión, entre ellas contra el boxeador Julio César Chávez Carrasco. Martín León Romero fue detenido en diciembre de 2024 y vinculado a proceso por encabezar una estructura transnacional con base de mando en Sinaloa.