Ciudad de México.- El Servicio de Administración Tributaria (SAT) reveló datos impresionantes sobre la recaudación tributaria en México durante el año 2023. Según el informe oficial, se logró una cifra acumulada de 4 billones 517 mil 730 millones de pesos, superando en 705 mil millones de pesos al mismo período del año anterior. Este crecimiento del 12.3% se atribuye a las exitosas estrategias implementadas en el Plan Maestro de Fiscalización y Recaudación, que buscan garantizar un cobro equitativo de impuestos. El órgano tributario destacó la dedicación y honestidad de los funcionarios públicos como factores clave para alcanzar esta marca histórica.
El SAT enfatizó que, durante la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, los ingresos tributarios experimentaron un crecimiento constante, pasando de 3 billones a 4.5 billones de pesos. Este aumento del 48% en términos nominales se logró sin la necesidad de crear nuevos impuestos o aumentar los existentes, destacando la eficacia de las políticas fiscales implementadas. La noticia sugiere una gestión fiscal exitosa que ha permitido fortalecer las finanzas públicas sin imponer una carga adicional a los contribuyentes.
A pesar de este logro, Sebastián Nieto Parra, jefe de la Unidad de Latinoamérica y el Caribe en la OCDE, advirtió sobre el vínculo entre la informalidad y la baja recaudación tributaria en México. Señaló que la recaudación del 16.9% del Producto Interno Bruto (PIB) es la más baja de la región, donde el promedio alcanza el 22%. La informalidad sigue siendo una fuente significativa de la economía en el país, representando el 35% de los hogares mexicanos.
Recientemente, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reveló que la participación de la economía informal en el PIB nacional alcanzó el 24.4% durante 2022, marcando un aumento de 0.4 puntos porcentuales respecto al año anterior. Este dato, el más alto registrado en dos décadas, subraya la persistencia de la informalidad en la economía mexicana. De la contribución del PIB informal, el 55.4% provino de la población ocupada en condiciones de informalidad, mientras que el sector formal aportó el 75.6%, destacando la disparidad entre ambos sectores en términos de generación de riqueza.






