Monterrey.- La influencer y creadora de contenido Alana Flores, denunció públicamente que está siendo víctima de un montaje digital mediante inteligencia artificial (IA), conocido como deepfake, tras la difusión de una imagen íntima falsa que circula en redes sociales.

La también streamer y boxeadora amateur utilizó su cuenta en la red social X para aclarar que la fotografía que se le atribuye no es auténtica y que ya identificó al presunto responsable de su creación y difusión.

“No es real. Y sí, voy a buscar demandar”, escribió Flores en una publicación, a la que posteriormente añadió: “Para los que dicen que si voy a demandar a una IA, tengo a la persona que lo inició, y aunque haya borrado su cuenta @chainsant1, sé que fue él”.

La imagen alterada comenzó a circular en plataformas digitales en días recientes, generando revuelo entre sus seguidores. Flores desmintió de inmediato su autenticidad y confirmó que tomará acciones legales para frenar la propagación del contenido falso y responsabilizar a quienes lo compartan o generen.

¿Qué es un deepfake?
El término deepfake proviene de la combinación de “deep learning” (aprendizaje profundo) y “fake” (falso), y hace referencia a contenidos manipulados con inteligencia artificial que pueden imitar rostros, voces o movimientos humanos con alto grado de realismo. Este tipo de tecnología ha sido objeto de polémica por su uso en campañas de desinformación, acoso digital y suplantación de identidad.

¿Quién es Alana Flores?
Nacida el 15 de diciembre de 2000 en Monterrey, Nuevo León, Alana Flores ha ganado notoriedad desde 2020 gracias a su presencia en TikTok, Instagram, Twitch y YouTube, donde comparte contenido de fútbol, estilo de vida, videojuegos y entrenamientos. Es presidenta de Raniza FC, equipo que compite en la Kings League Américas, y cofundadora de StayPro, una marca enfocada en el ámbito deportivo y digital.

En 2024, participó en el popular evento de boxeo La Velada del Año 4, consolidando su imagen como figura influyente en el entretenimiento digital y deportivo.

Con esta denuncia, Flores se une a un creciente número de personalidades públicas que enfrentan los riesgos del uso malintencionado de la tecnología.