Saltillo.- Doña Carmen es una mujer de 68 años de edad, abusada moralmente por su familia.

Su nieta drogadicta le heredó la custodia de una bebé de dos años de edad, la tiene bajo su cuidado, pero su enfermedad le impide atender debidamente a la menor.

Vecinos de la calle Bordo de Ferrocarril, de la calle del mismo nombre, han tratado de apoyar a la sexagenaria, pero viene otro problema.

También en esta vivienda habita un hijo de doña Carmen, que también es adicto a las drogas, no obstante, este la golpea.

Preocupados por la integridad de la mujer, los vecinos piden la intervención de las autoridades, se mantienen ocultos en su identidad por temor a ser agredidos por el sujeto victimario de su propia madre.