Parras.- Un parrense prácticamente volvió a nacer tras protagonizar un fuerte accidente la tarde de este jueves sobre la carretera General Cepeda–Parras, a la altura del ejido 6 de Enero, donde su automóvil terminó completamente destrozado luego de salir de la carretera, dar varias volteretas y estrellarse violentamente contra un transformador de energía eléctrica.

De acuerdo con los primeros informes, Luis Fernando, de 30 años de edad, viajaba a bordo de un automóvil Ford con dirección de oriente a poniente, rumbo a Parras de la Fuente, cuando aparentemente circulaba a velocidad inmoderada y, al tomar una curva, perdió el control de la unidad.

El vehículo abandonó la cinta asfáltica y continuó su trayectoria por la terracería, donde dio varias volteretas hasta terminar impactándose contra un transformador.

El automóvil quedó prácticamente convertido en chatarra y aparentemente fue declarado como pérdida total. Sin embargo, un elemento que pudo haber sido determinante fue la activación de las bolsas de aire, las cuales posiblemente evitaron que el accidente tuviera consecuencias todavía más graves.

El conductor resultó con una herida en la cabeza, raspones en el tórax y dificultad para respirar. Testigos señalaron que otro automovilista lo trasladó rápidamente al Centro de Salud para que recibiera atención médica.

Posteriormente, personal de Cruz Roja acudió al nosocomio para brindarle atención prehospitalaria y valorar las lesiones que presentaba.

Aunque el joven quedó en calidad de detenido mientras se realizan las investigaciones correspondientes, permanece recuperándose en el hospital.

Al sitio del accidente acudieron elementos de la Agencia de Investigación Criminal de la Fiscalía General del Estado, así como agentes de la Policía Estatal de Coahuila, quienes aseguraron el área y realizaron las diligencias necesarias para determinar cómo ocurrió el percance.

La Fiscalía procedió con el aseguramiento del conductor por la presunta conducción imprudente, mientras que el vehículo siniestrado fue retirado mediante una grúa y trasladado al corralón municipal.

Una vez más, este accidente deja una clara advertencia sobre los riesgos de conducir a velocidad inmoderada, especialmente en carreteras con curvas. En esta ocasión, pese a la violencia del impacto, el conductor logró sobrevivir.