Chiapas.- En Chiapas, la jornada electoral se vio ensombrecida por la violencia, dejando a más de 60 mil personas sin la oportunidad de votar en diez municipios. Incidentes violentos llevaron a la baja de casillas en regiones como San Cristóbal, Ocozocoautla y Altamirano. En Pantelhó y Chicomuselo, las elecciones fueron suspendidas debido a disturbios, incluyendo el incendio de paquetería electoral y la incapacidad del INE para ingresar al municipio.
En otros puntos de México, la jornada electoral también enfrentó obstáculos. En Puebla, Oaxaca, Chihuahua y Michoacán, 15 casillas no fueron instaladas debido a diversas incidencias. En Hidalgo del Parral, Chihuahua, y Jiquilpan de Juárez, Michoacán, la violencia y el robo de material electoral impidieron la apertura de mesas receptoras. En Oaxaca, siete casillas en Puerto Escondido no se instalaron debido a conflictos comunitarios que ponían en riesgo la seguridad de los votantes.
Estos incidentes resaltan los desafíos de seguridad y participación que enfrenta México en su proceso electoral. A pesar de los esfuerzos para garantizar un ejercicio democrático, la presencia de violencia y la interferencia en la instalación de casillas plantean interrogantes sobre la integridad y la inclusión en el sistema electoral del país.






