Para miles de madres buscadoras en México, el Día de las Madres no representa una celebración, sino una fecha marcada por el dolor, la incertidumbre y la exigencia de justicia.

En distintas ciudades del país, colectivos realizaron marchas, misas, jornadas de búsqueda y actos de memoria para exigir la localización de sus hijos desaparecidos y denunciar la falta de resultados por parte de las autoridades.

Las movilizaciones se replicaron en entidades como Chihuahua, Yucatán, Sinaloa, Nayarit y Ciudad de México.

En Ciudad Juárez, madres buscadoras participaron en una misa en la Misión de Guadalupe, donde colocaron fotografías y fichas de búsqueda de sus familiares desaparecidos.

En Mérida, colectivos marcharon por el centro histórico con pancartas y veladoras bajo consignas como “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!”.

Mientras tanto, en Culiacán, integrantes del colectivo Madres en Lucha por tu Regreso a Casa denunciaron abandono institucional y exigieron apoyo para continuar con las búsquedas.

De acuerdo con colectivos y registros oficiales, solo en Tamaulipas más de 13 mil familias tienen algún familiar desaparecido.

Muchas de las búsquedas son encabezadas por madres que han convertido el 10 de mayo en una jornada de memoria y resistencia.

“Nosotras no celebramos”, señalaron integrantes de distintos colectivos, quienes insistieron en que mientras sus hijos no regresen a casa, no habrá nada que festejar.