Madrid.-  El cine español y mundial despide a una de sus grandes figuras. Marisa Paredes, icónica actriz y símbolo del cine ibérico contemporáneo, falleció este martes a los 78 años. La actriz, célebre por sus colaboraciones con Pedro Almodóvar y por su trabajo en México con Arturo Ripstein, dejó un legado imborrable en la industria cinematográfica.

La Academia de Cine Español, institución que Marisa llegó a presidir, confirmó la noticia de su fallecimiento, aunque no precisó las causas. Sin embargo, diversas fuentes indicaron que la actriz sufrió un infarto a pesar de encontrarse en buen estado de salud en general.

Según medios locales, Paredes asistió el pasado domingo al Teatro Español para ver la obra “Luces de Bohemia”, donde actúa su hija, María Isasi. Durante la madrugada del martes, la actriz comenzó a sentir malestares y fue trasladada de urgencia al hospital Fundación Jiménez Díaz por su pareja de 40 años, Chema Prado, catedrático y exdirector de la Filmoteca Española.

Marisa Paredes, una de las “Chicas Almodóvar”, se consolidó como pilar del cine español con actuaciones memorables en películas como “Todo Sobre Mi Madre” y “Tacones Lejanos”. Su vínculo con el cine mexicano también fue relevante: trabajó con Guillermo del Toro en “El Espinazo del Diablo” y con Arturo Ripstein en “Profundo Carmesí” y “El Coronel No Tiene Quien le Escriba”, rodada en Veracruz.

Sobre Ripstein, la actriz expresó en su momento: “Creo que, a veces, en México no valoran a sus directores. Ripstein es un genio. Yo lo considero el Buñuel de México”.

Marisa también brilló en el cine internacional con participaciones entrañables como en “La Vida es Bella”, de Roberto Benigni, y proyectos dirigidos por Amos Gitai y Raoul Ruiz.

A lo largo de su carrera, Marisa Paredes fue galardonada con importantes premios: el Premio Nacional de Cinematografía en 1996, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2007 y el Goya de Honor en 2018.

Su impacto trasciende generaciones, siendo una figura clave en el desarrollo del cine contemporáneo y una inspiración para actrices y cineastas.

Como tributo a su legado, se ha anunciado un homenaje oficial mañana en el Teatro Español, espacio que Marisa visitó recientemente y donde planeaba regresar a las tablas el próximo año.

El mundo del cine despide no solo a una actriz extraordinaria, sino también a una mujer cuya pasión por la interpretación dejó huella en cada escenario y pantalla que pisó. Marisa Paredes permanecerá en la memoria colectiva como una de las grandes damas del cine.