Saltillo.- En el año de 1979, es decir hace 45 años, llegó a Saltillo una tienda de autoservicio grande, que atraería a cientos de clientes diariamente, convirtiéndose en la oportunidad perfecta para que Margarita de la Rosa, comercializara sus ricos y deliciosos tamales, de pollo, puerco y queso, haciendo de un negocio una tradición que se conserva a la fecha.
Hoy en día, tras muchos años de rico sazón, doña Margarita, se encuentra ya en su casa, para que el negocio familiar trascendiera a la segunda generación, atendido ahora por su nieta, Jessica Márquez y su mamá.

Acompañar un rico y caliente café, con un tamal de dulce, pollo o puerco, no tiene precio, y es la familia de Jessica Márquez, que comparte su proceso de elaboración.
Al ser la segunda generación, Jessica tiene un solo sentimiento y es el orgullo de un oficio que sirvió para ser el sustento económico familiar.
Como todo negocio, hay fechas muy buenas como el 24 y 31 de diciembre y el dos de febrero, día de la Candelaria, así como servicios para eventos.







