México.- Tras un fin de semana de alta tensión y el atrincheramiento de Marx Arriaga Navarro en las oficinas de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró los motivos detrás de su destitución. Durante la «Mañanera del Pueblo» en Palacio Nacional, la mandataria afirmó que la salida del funcionario se debió exclusivamente a su negativa rotunda para actualizar los materiales educativos.

De acuerdo con la jefa del Ejecutivo, la ruptura se produjo cuando la SEP solicitó realizar modificaciones técnicas y de contenido a los libros de texto gratuitos de la Nueva Escuela Mexicana. Arriaga, quien fungía como director de Materiales Educativos hasta el pasado viernes 13 de febrero, se opuso bajo el argumento de que cualquier cambio representaría una traición al legado del modelo impulsado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.

“No estaba de acuerdo en que hubiera ninguna modificación a los libros. Los libros de texto no son patrimonio de una persona; el movimiento de transformación es muy grande y siempre tiene que irse mejorando”, puntualizó Sheinbaum.

La presidenta confirmó las versiones que circularon durante el fin de semana: el Gobierno Federal intentó una salida negociada para evitar el conflicto. A Arriaga se le ofrecieron diversas posiciones, entre ellas un Consulado o cargos en otras áreas operativas, debido a que la administración aún «valora su trabajo inicial».

Sin embargo, el funcionario declinó cada una de las propuestas, calificando incluso al secretario de Educación, Mario Delgado Carrillo, de actuar bajo intereses ajenos al magisterio.

La crisis administrativa se tornó en un conflicto físico cuando Arriaga, tras ser notificado de que su cese surtía efecto el domingo 15 de febrero, se negó a abandonar su oficina en el sexto piso de la calle República de Brasil. Durante las últimas 48 horas, el exfuncionario ha utilizado sus redes sociales para:

  • Realizar transmisiones en vivo denunciando supuestos pactos con empresarios.
  • Convocar a una “jornada de resistencia” con comités disidentes.
  • Atacar la gestión de Mario Delgado, a quien acusa de querer «privatizar» nuevamente la edición de libros.

Con esta declaración, el Gobierno Federal cierra la puerta a una posible restitución de Arriaga. La presidenta Sheinbaum dejó claro que el modelo educativo debe evolucionar y que nadie puede proclamarse dueño único de los avances pedagógicos del movimiento de transformación. Se espera que en las próximas horas se anuncie formalmente al relevo que asumirá la dirección de Materiales Educativos para proceder con las modificaciones pendientes.