Saltillo.- Las comparaciones son odiosas pero necesarias, dijo el gobernador, Manolo Jiménez Salinas, en relación a los gobiernos de Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador.

En la del panista, las muertes fueron catastróficas por la delincuencia organizada, al igual que en la administración de López Obrador, pero la diferencia es que en la de Calderón, se afrontaba el problema, en la otra, eran abrazos y no balazos.

El ejecutivo del estado, calificó la estrategia de seguridad actual del gobierno de Claudia Sheinbaum, como la óptima para desprenderse de la herencia que le dejaron.